EL OZONO MÉDICO

El ozono es el tercer mayor oxidante de la naturaleza y el primer germicida, con un amplísimo espectro. Su molécula está formada por 3 átomos de oxígeno, pero cuando hablamos de ozono en la praxis médica, trabajamos con una mezcla de proporción 5% Ozono – 95% Oxígeno.  El ozono que usamos para producir nuestros productos es precisamente generado a partir de oxígeno puro y no del aire. El ozono desaparece de inmediato al contactar con los dobles enlaces de carbono de todas las moléculas del organismos, de esta reacción surgen nuevas moléculas que pondrán en marcha a nivel de piel y mucosas mecanismos de oxigenación, reparación, antioxidación, germicidas, inmunomoduladores y antiiflamaorios. Dependiendo de índice de peróxidos podemos incidir y seleccionar el que más nos interesa.  Nuestro procedimiento de ozonización de aceites es único y secreto, no sólo seleccionamos el aldehído y peróxido más adecuado para actuar a nivel cutáneo-mucoso sino que también logramos mejorar las propiedades organolépticas.

Mejora de reología sanguínea
Equilibrio del estrés oxidativo mejorando los sistemas antioxidantes
Regulación de la inflamación favoreciendo la actividad de moléculas antiinflamatorias
Inmunovigilancia antiinfecciosa y antitumoral
Regulación del metabolismo

Aplicaciones del Aceite de Ozono

Las propiedades germicidas y la estabilidad de los aceites o grasas vegetales ozonizados, en particular los aceite de girasol, oliva y teobroma ozonizados, permiten su aplicación en el tratamiento de gran cantidad de problemas de salud provocados por virus, bacterias u hongos, o que sin ser de origen infeccioso, presenten complicaciones por infección.

Dr. Juan Carlos Pérez Olmedo (Col.: 36-2772)

Centro OZONOTERAPIA-SALUD

  • Especialista en Medicina de Familia y Medicina Biológica Universidad de Santiago de Compostela. Técnico Ortopédico por la Universidad de Barcelona.
  • Fundador 1ª Unidad Ozonoterapia Intraperitoneal de España.
  • Desarrollador de diversos dispositivos para ozonización en boca como la cubeta con cámara microperforada y aguja microperforada. Dispositivo para aplicación vaginal. Diseñador del Bexozone y Iset.
  • Presidente de la Asociación Médica Ozonoterapia Solidaria
  • Presidente del I Congreso Internacional de Ozonoterapia «Nuevos Horizontes en Ozonoterapia» (Pontevedra 2009).
  • Presidente del Congreso Internacional «Experiencias y Evidencias en Ozonoterapia» 2017
  • Profesor del Master de Medicinas Alternativas de la  Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela
  • Profesor en el curso de expertos en Ozonoterapia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcala de Heenares.
  • Profesor en cursos en Medellín, Calí, Cartagena, Pereira (Colombia), Puebla y México DF, San José de Costa Rica, Palo Alto-California, Frankfurt, Oporto, Lima  y Pontevedra.
  • Ponente en Congresos  y Simposios en España, Portugal, Italia, Colombia, Perú y México,
  • Introductor y pionero de nuevas técnicas de Ozonoterapia como Ozono por via intraperitoneal, naso-gastro-yeyunal, ozono intrahepático, ozono intrarenal, ozono sublingual sin apnea, dosis altas por via sanguínea.
  • Investigador de nuevos métodos para la producción de aceites y productos de ozono. Desarrollador del procedimiento de ozonización OZOSANA.

ICEMI

Nuestro Centro Médico, es referencia internacional para profesionales médicos de todo el mundo.(España,  Costa Rica, el resto de  Latinoamérica) Profesionales de distintas especialidades se forman y formaron bajo la dirección del Dr. Juan Carlos Pérez Olmedo y  la Dra. Angie Pérez

En el Centro Médico suministramos la terapia de ozono al paciente, con diferentes vías de aplicación según el caso. La mayor parte de nuestros tratamientos, complementarios e integrativos, son para patologías dolorosas de columna, enfermedades degenerativas como artrosis,  neurológicas , cáncer, úlceras de piel, enfermedades cardiovasculares, enfermedades inflamatorias y autoinmunes.  No obstante, el abanico de patologías que podemos y se pueden  tratar o amortiguar con la terapia de ozono es muy amplio:

Traumatología

hernias discales, fibrosis post-quirúrgicas,  osteoporosis…

Oftalmología

retinosis pigmentaria, glaucoma,  …

Odontología

piorrea, aftas, etc

Antienvejecimiento

oxigenación y cicatrización

Enfermedades Degenerativas

esclerosis, alzheimer…

Enfermedades Autoinmunes

asma, etc

Enfermedades Infecciosas

pioderma, ébola, VIH…

La ozonoterapia provoca cambios en las cargas eléctricas de la membrana eritrocitaria, normalizando la transferencia de oxígeno a los tejidos. Además, en este proceso se recupera la elasticidad de los eritrocitos, permitiendo su paso a través de capilares de menor calibre, mejorando las propiedades reológicas de la sangre.

El estrés Oxidativo que nada tiene que ver con el estrés emocional se desencadena en nuestro cuerpo debido a un aumento excesivo de radicales libres.

Nuestras células producen continuamente radicales libres para defenderse de las infecciones y mejorar la señalización y comunicación entre células pero a concentraciones que se mantienen constantemente bajas por la acción defensiva de los antioxidantes.

El Estrés Oxidativo expresa una alteración bioquímica, un desequilibrio en la balanza oxidante antioxidante. El desequilibrio puede ser por un exceso en la producción de radicales libres o por un efecto en la producción de defensas antioxidantes, o ambos.

Los radicales libres son de origen externo o interno. La exposición incontrolada a la radiación ultravioleta proveniente del sol, el humo de tabaco, contaminación atmosférica, dietas desequilibradas, ejercicio anaeróbico, tratamientos y procedimientos médicos como la quimioterapia, radioterapia, hemodiálisis, cirugía, AINEs, anticonceptivos, bypass, sedentarismo, abuso de alcohol, infecciones y enfermedades metabólicas como la diabetes, tumorales y degenerativas.

Algunas de estas condiciones se comportan como auténticas fábricas de producción continua de radicales libres y oxidación y, por tanto, de enfermedad. La diabetes, por ejemplo, es una factoría de producción de enfermedad 24 horas diarias, afectando a todos los órganos.

El estrés Oxidativo va debilitando progresivamente las moléculas vitales, ocasionando deterioro del bienestar celular, desde el envejecimiento prematuro a toda una serie de enfermedades, debido a alteraciones estructurales y/o funcionales. Las alteraciones funcionales existen en trastornos en la comunicación celular y en anomalías de la respuesta inmune contra infecciones o células degeneradas.

Las alteraciones estructurales dependen del objetivo molecular de los radicales libres, y van desde alteraciones de la permeabilidad de la membrana a mutaciones genéticas, si el daño afecta al ADN.

El estrés oxidativo es, teóricamente, un diagnóstico analítico, no tiene una imagen clínica, y precisamos de laboratorio para medir los productos derivados de la oxidación de las proteínas, lípidos, hidratos de carbono y ácidos nucleicos. Análisis costosos si se quiere precisar exactamente el daño. En la práctica es un diagnóstico clínico. Un enfermo de cáncer o de diabetes, un paciente sometido a hemodiálisis, quimioterapia o radioterapia, un fumador crónico, etc… tienen por fuerza que padecer estrés oxidativo crónico en cualquier momento se va a presentar una nueva enfermedad o complicación a las que ya presentan.

Como la obesidad, la HTA, la hiperlipemia, la vida sedentaria, etc… El estrés oxidativo es también un factor de riesgo. Serias complicaciones cardiovasculares surgirán de un momento a otro debido a la oxidación vascular. Más de 100 patologías desde esclerosis a cáncer están relacionadas con el estrés oxidativo.

El ozono es, posiblemente, el mayor y más rápido germicida existente en la naturaleza, no sólo frente bacterias, sino también virus, hongos, esporas y algas. Esta cualidad germicida aporta gran seguridad en su administración ya que existe un riesgo mínimo de sepsis o infección local, problema siempre a tener en cuenta cuando se utilizan infiltraciones con otros medicamentos, como corticoides o aines. El ozono en forma tópica desarrolla un ataque directo sobre el germen destruyendo su membrana por la acción sobre los ácidos grasos poli-insaturados de su membrana.

El ozono es un gas inestable, desaparece de inmediato, al contrario de otros, como el oxígeno o nitrógeno que, son estables y pueden ser almacenados. Esa inestabilidad comienza desde el momento que se genera.  Mientras no entre en contacto con moléculas biológicas, es decir, mientras permanezca dentro de la jeringa, sin contaminantes en su interior, va desapareciendo gradualmente al reaccionar con el propio oxígeno que existe en el interior de la jeringa. Es un proceso similar al que ocurre en la estratósfera mediante el ciclo de Chapman, aunque aquí se mantiene el ozono pues existe una fuente de energía que actúa sobre el oxígeno, los rayos ultravioleta B del Sol. En el interior de la jeringa que hemos cargado con mezcla de oxígeno-ozono se van generando continuamente moléculas de oxígeno hasta desaparecer totalmente el ozono.En menos de media hora desaparecerá todo el ozono posiblemente. Cuanta menor sea la temperatura más tiempo de vida media perdurará el ozono.

Al contactar el ozono con cualquier molécula biológica que posea dobles enlaces de carbono provoca una reacción  inmediata, en milisegundos, más rápida que un flash. A esta velocidad el ozono ha reaccionado, desaparecido y formado moléculas intermediarias. Algunas, como los hidroperóxidos, de vida media más larga. 

Los dobles enlaces de carbono son estructuras químicas que se encuentra en los ácidos grasos insaturados o poli-insaturados que conforman los fosfolípidos y otras macromoléculas biológicas del organismo.  

Los fosfolípidos están en todas las membranas celulares. Es fácil comprender que la reacción primaria del ozono se da en este nivel, en la membrana celular. Si la célula expuesta al ozono posee defensas antioxidantes  el ozono provoca una reacción a nivel de membrana y activa los mecanismos intermediarios, pero no matará ni dañará a la célula. Ya que las defensas antioxidantes neutralizan la respuesta oxidante. Es lo que ocurre en las células de nuestro organismo. Decimos que ha existido un estrés oxidativo que origina una respuesta celular.  Pero si la célula no posee o es deficitaria de defensas antioxidantes, pero sí posee fosfolípidos en su membrana, como ocurre en todos los gérmenes, lo que sucede será la destrucción de cualquier germen. 

En organismos vivos el efecto germicida no es el mismo que el que se observa in vitro. Existe un potente efecto germicida (oxidante) en el primer punto de contacto. Cuanto mayor sea la superficie de contacto más efecto germicida. Pero una vez que contacta y se satura, en milisegundos desaparece y forma los compuestos intermedios, hidroperóxidos, lipoperóxidos, aldehídos y ozónidos. Estos compuestos intermediarios actúan como moléculas señal activando mecanismos bioquímicos intracelulares que dan lugar a efectos variados, entre ellos la modulación del sistema inmunológico y el aumento de la oxigenación. Ambos actuarán progresivamente en el fortalecimiento inmunológico y por tanto en la defensa anti infecciosa.

Los tratamientos con ozono también influyen favorablemente en la regulación de distintos parámetros bioquímicos y hematológicos. Así por ejemplo, valores patológicos de los mismos (colesterol, triglicéridos, creatinina, ácido úrico, glicemia, etc) se han normalizado al final de los ciclos de tratamiento y aquellos con valores normales, se mantienen a lo largo del mismo.

La acción inmunológica del ozono sobre la sangre está dirigida sobre los Linfocitos T y monocitos fundamentalmente, que inducidos, liberan pequeñas cantidades de citocinas, alivios endógenos que no tienen los inconvenientes del interferón farmacológico. Por otro lado, el ozono también aumenta antagonistas de citocinas capaces de suprimir la citotoxicidad autoreactiva.

Los autacoides tienen un importante papel en la regulación visceral del cuerpo por tratarse de los remedios endógenos de nuestro organismo. Entre ellos contamos la serotonina o el factor activador de las plaquetas. El ozono contribuye manteniendo o regulando el adecuado balance entre algunos de estos. En los tratamientos con ozono intraperitoneal, por ejemplo, existe una considerable elevación de prostaciclina, de gran efecto vasodilatador, antiagregante y potente acción antimetastásica.